sábado, noviembre 28, 2009

Sin ideas...

Tengo una vida lesa, que sube y baja a cada rato
que me parte de los zapatos y me llega hasta la cabeza
Se hace joven y se hace vieja y no tiene corazón
le escasea la razón y le felta valentía
Y es por culpa mía, que me quedo en el ricón.

He visto perritos lesos, llorando sin su dueño
a ratones hacer empeño por encontrar un poco de quezo
A sapos esperando besos pa cambiar su mala suerte
Pero niuno encuentra la muerte y se logran mejorar
es lo que quiero lograr, sea ahora o derrepente.

Debe ser la suerte, la que no me quiere en su vida
que prefirió tomar la huida a retarme pero de frente
o es que acaso la muerte nace junto con dolor
si es así señor... como arranco del suplicio?
me tiro de un edificio? pero agarreme por favor!

No es que sea achacoso, o que me queje por casi nah
esa no es mi verdad, y lo sabe, no soy mañoso
pero es que no salgo del pozo por más que me sienta bien
no encuentro el recorrío del tren ni sé como buscarlo
cansao de tanto esperarlo, quizás me equivoqué de anden.

Busco en masnos ajenas mi suerte y mi valentía
mi cucharón pa la comía mi ensalá' de berenjena
Como culpable sin condena me siento perseguío
como salmón contra el río nadando contra la corriente
Como si fuera un demente que no tiene calor ni frío.

Llorando sólo en mi cuarto por causas que desconozco
que no te conozco mosco y de penares me tienes harto
Como ese dolor del parto que entrega una nueva vida
espero encontrar la salida, me canso del mismo camino
con una botella de vino, me preparo pa la partía.

Algo me viene faltando, algo que ya lo encontré
que lo conozco hasta al revés y que lo puedo decir cantando
eso que estaba esperando, apareció como de la nada
como en un cuento de ada, todo termina bien
creo que todos miran y no ven, que la historia está empapada.

Sé lo que estoy haciendo, y no me voy a mentir
menos si es de sentir el sentir que estoy teniendo
Todo lo que estoy haciendo me nace del corazón
hasta escribir esta cuestion con tanta palabrería
por la puta... palabra mía, ahora es peor la confusión.

lunes, noviembre 02, 2009

Al borde de un momento

(Quién le ponga nombres a este texto está loco...)

Hoy nuevamente me pasó, me pasó de nuevo hoy por la tarde...

Había una duda que solucionar antes de sellar el silencio, y pasó una vez más... le dije tu nombre

No creas que se parecía a ti, de hecho no era nada parecida a ti, ni a tu voz, ni a tu risa ni a tu forma de empujarme con el brazo coquetamente, pero le dije tu nombre y me tuve que ir callando de apoco. No sintió mi silencio, y eso que no eras tu.

Pasé por el lado de una mujer, que como el común de la gente, caminaba por Barros cruzando a la plaza de Armas, y te vi en sus ojos, en su mirada, no eras tu, ni se parecía en nada a ti, no tenía ni tu color de ojos ni tu forma absurda de cerrarlos cuando necesitaba que me mires, pero la convertí en ti pasajeramente y por un momento te inventé. Me puse nervioso y me di vuelta, ella ni se dio cuenta, y eso que no eras tu.

Pasó el día, pasó la noche y eso se repitió varias veces en adelante, y te escuché reír sentada atrás de mi en la solera de una esquina, antes de voltearme ya sabía lo que venía, y no me equivoqué... no eras tu, no tenía ni tu boca ni el sonido de tu risa, estoy seguro que su lengua no era seca ni áspera como la tuya, pero te escuché reír y por un momento te soñé en mi oído. Pasé la vuelta como por encima de su cara, y miré a un costado como buscando algo... ella ni me miró, ni supo de mi, y eso que como el resto, tampoco eras tu.

Creo que quizás sin tener la culpa tu ni mi buena y puta memoria, te he llamado con recuerdos voladores, que ni siquiera alcanzo a sentir, escuchar o inventar, quizás los armo después de haberte imaginado, o creado.

Pero lo que si sé, y es lo peor, es que cuando todo el mundo dice que debes desaparecer, me recuerda tu aparecida figura, forma, color y sonido donde no deberías estar. De hecho, donde en verdad no estás

Dicen que todo lo que termina tiene que empezar, pero entonces, si no sé cundo partió todo esto, como puedo matarlo?, como termino con la vida de lo que vive gracias a su desaparecida existencia.

Me complicas, me complico y me vuelvo a quedar sentado, en una esquina, en el borde de un momento o atrás de mis mentiras para ver si vuelves a empujarme, secar mi lengua o dejar de mirarme simplemente.

Adiós, pero en serio... adiós.