Escondido en su bello nido, con miedo pero con amor
miraba el pájaro cantor, al río pasar sin ruido
le cantaba con un sentido, de poderlo conocer
pero el agua que sin saber, corría por la bajada
Y el ave que enamorada, no paraba de componer
El rio nació gigante, y gigante siempre creció
Hacia arriba nunca miró, pues no hay quien lo levante
suspiraba por ese cantante, que sonaba tan especial
y suspiraba por no lograr conocer esa voz hermosa
y le preguntó a un mariposa, hasta donde podía volar
"Qué río más ignorante", le dijo la mariposa
"no sabes que de un rosa, hasta un cerro gigante
Lo atravieso en un instante y la altura no es mi problema
así que resuelve el dilema y dime que necesitas
Mira que tengo una cita con un caracol y un poema".
Pero mientras le estaba contando, un viento se abalanzó
y a la mariposa se llevó lejos por el aire volando
El río quedó pensando, quizás ya no tengo opción
escucharé la misma canción sin conocer mi cantante
hasta que el pecho ya no aguante y me seque en esta prisión.
Pasaron los meses y años, y aquel pajarito creció
Su pasado cantor olvidó, y también sus amores de antaño
y un día siguiendo un rebaño, que agua querían tomar
Llegó a un bello lugar, por donde pasaba un río
y curioso pero sin lío, su sed quiso saciar.
Mientras del agua tomaba, y disfrutaba de su sabor
una mariposa y un caracol que de la mano paseaban,
la risa ya nos e aguantaban y le gritaron "Señor...
Ahí está tu ave cantor, por el que tanto sufriste
Ese que nunca viste, hoy te besa sin amor".
"Ave, tu que eras distante, que no te podía ver
hoy vienes de mi a beber, para que el agua no te falte
y yo quería amarte y nunca lo permitiste
mi corazón de piedra heriste y ahora te quieres burlar?
Y yo que no puedo olvidar el canto que un día me diste"
El ave se sumergió y se agarró de su corriente
"Esta piedra es inerte" y de un aletazo la sacó
"Aquí me quedo yo, y viajo dentro tuyo
Ya no seré un murmullo, sino que algo mejor
me convierto en tu corazón y espero que tu en mi arrullo."