martes, julio 25, 2006

Sea como sea...

El amor no está hecho a medida de Dioses o seres ultra perfectos.
No es para física ni sicología.
No es un invento ni nu descubrimiento.
No es un logro ni un triunfo humano...

Tan sólo el amor es lo que un hombre sensato descubre dentro de su piel cuando al ver a una mujer, al sentirla, oírla, tocarla o recordala pasa por sobre o dentro de su cuerpo sin palabras que lo describan, ni mentes que lo entiendan, que me supera, cuando se acaban las palabras y sobran los tiritones, como yo lo estoy ahora, cuando soy capaz de tener los pies muy bien puestos en la tierra y así seguir marchando, cuando quiero desear simplemente el bien y luchar por ella, cuando necesitas entregar dolores y felicidades para recibir y compartir, no lo que yo quiero, sino que tu tengas para dar. Es aprender a descubrir que este pequeño instante antes de morir puede llenarse de vida, de vida de verdad y no sólo de existencia, para reinventarte. Es la necesidad de ser más que un cuerpo y una sombra, es abrir el alma y no esconder ni un rincón, ni un solo espacio del cuerpo al momento de amarse y en desencuentros. Es tomarte, besarte y escribir mil palabras sueltas que unidas no hacen poesía, pero conforman verdad, alguna verdad sólo para dos en vez de una propia. No es un sueño, no es volar y perder la cabeza, al contrario, supe que es real, tangible y hermoso, y no lo puedes guardar contra su voluntad.
El amor es el que sientes a los 10, a los 20 y a los 30 años, en mi caso, amor es el que sientes de los 24 a los 27 y no quieres dejar que se apague, para bien o para mal. Amor corresponde a uno, pero vive en entre dos, si no puedes hacerlo aparecer de nuevo en ti para mi, no me pidas que lo apague... pues tampoco puedo.
Así prefiero quedarme.

El amor lo puede todo, eso al menos creía, hasta que alguien se lo puede a él...