Si en realidad hay algo que me pese en el alma, si esto tiene que ver con mi penzar o mi calma... no lo puedes curar tu, sólo debo activar mi alarma.Quiero llamarme espacio del mar, sonido de luna o goteo de sol de lluvia, no necesito mi nombre ni mi gorro azul, sólo un bar donde vendas varas cargadas de magia.
Como remolino de aire estoy revolviendo mis ideas, con una mezcla de la cual ningún buen sabor se puede cocinar. Mirando siempre el lugar por donde te fuiste descubro que hay muchas cosas que ya no son bellas al hacerlas.
El límite de los sentimientos se para frente a mi para mostrarte que no existen ni los correctos ni las correcciones, todo es producto del tiempo mal gastado, los anhelos y desiluciones que la buena memoria recuerda.
De querer podría quebrar el beso del mar y el cielo para mostrar infinitamente que no hay perdón capás de recordarme en su llanto.
Si la lluvia desde los ojos y la resurrecion desde los sueños se deben a un molesto agonizmo que ya debería morir, entonces cerraré la puerta para que no entres a discutir.
Sabor ácido y dulce, vida de sombras y luces, ya no tienen que ver con la ropa que uses, canciones de lava, esperabas mientras acaba, y si tus ojos hoy no brillas, es por tu mal humorada.
Muevo la cabeza y para todos lados hay aire, no falta el espacio en ningun lugar vacio, sólo tengo dedos, ojos, uñas y peineta para seguir mi sombra, equipaje de sobra para llegar a mi de vuelta.
Apagemos el reloj, cortemos el paso del día y la llegada de la noche, encerremos nuestros pasos en una vena circular y preparemos el diente para morder, pechos, piernas y cuellos, alimento carnada para caer al mismo lugar.
Y si se te ocurre publicar nuevamente tu amor, no me pongas en el prólogo ni en los agradecimientos, razones tengo de sobra para ser tásito en tus melodías... en la página de defunciones hay espacio de sobra para los dos.
Víctima y ladrón, perseguido perseguidor, sonido abrumador y congelante, vestido rojo y reluciente, moneda de oro, de bornce y carbón, besos de labios partidos y narices sucias... adios bendita lata de recuerdos, dibuja en mi un nuevo loco arbol sin hojas para volver a creerte, o para saber definitivamente como olvidarte.