Es verdad ya se está yendo y la vida ya no rima
Se me clavan las espinas, el alma no está comiendo
La boca no está riendo y se me cansa la espera
Que de fierro o de madera ya me quema la ilusión,
y aunque sobre corazón no soporto esta quimera
Soy el que busca en el espejo, el que mira el horizonte
el que sigue al salta monte, quien desforma su reflejo
el que siempre se ve lejos aunque camine de tu lado
el que sobrio o muy mareado se ríe en un rincón
el que pintao en un cartón tiene un cielo nublado.
Busco con ojos de gato me escondo cual zorro azul
parado como un huemul y pequeño como un pato
Como serpiente a la rama me ato y como águila quiero volar
pero no me dejo de arrastrar aunque intente emprender el vuelo
despegarme del pasado no puedo y sigo sin respirar
Sigo el sendero del sueño pero pongo mi realidad
que siempre con la verdad reclama el amor a su dueño
sin fuerza más con empeño aun quiero liberar
una palabra que al gritar se lleva la voz del alma
que nunca encuentra la calma pero se sabe consolar
Despierto por la mañana y por la noche me acuesto
las horas al sueño le resto sobre todo el fin de semana
para ver si me dan ganas de invocar a mi gente eterna
esa que sin linterna siempre me sabe guiar
y no se trata de alaraquear pero ellos llevan mis piernas.
Me robé lo profundo del mar y un aroma de zarzamora
al día le quité una hora y al viento su bello cantar
al sol le quité su mirar y a las nubes su blanca pureza
al cielo su eterna limpieza y a las flores su dulce color
pa' cocinar con este sabor, hay que tener destreza!
Pido disculpas señores, al despedirme en este poema
quise que fuera una gema, un diamante de colores
pero la verdad queridos lectores, el verso se me arrancó
mi sentir no retrató, eso fue por mi torpeza
por tener en la cabeza tanta idea peligrosa
En fin, tampoco la rosa, está conciente de su belleza.